domingo, diciembre 16, 2007

EN UN RINCON DE DIA

En un rincón del día de alguna hora de un segundo inexacto donde mi lógica estaba huida me enamore de ti y, hoy en una noche donde respiraba tus besos junto a otro beso ellos me dijeron adiós. Y de la leña de tres cigarros que rompiste junto con mi corazón hice fuego para no respirar.

Y el deseo de morir me baño en lágrimas aferrándome en tus brazos y en una palabra tuya que deseaba oír, tan sencilla como una mirada y tan humana como una caricia, pero finalmente después de un tenue silencio te vi marchar, sin que oyera aquello que solo en mis sueños lo he de escuchar.

Tu sonrisa de ángel y de mirada perdida está tocando sueños palpando una blanca figura de estrellas y tu boca pequeña muy lejos de la mía canta una canción de bellas melodías. Y sé que ninguna de las palabras que iré poniendo en esta carta bastará para desear que olvides lo que paso.